Artesanía


La artesanía se impone en Huamanga con fines de suntuosidad y necesidad cotidiana. El artesano ayacuchano como heredero de una larga tradición, expresa con autenticidad personal y calidad profesional su obra, que es testigo de su sentir, su sociedad y su cultura, consagrándose por generaciones y lograr al natural paso del tiempo una increíble maestría y una muestra de talento creador, pocas veces superado.
En Ayacucho se desarrollaron más de 40 líneas artesanales, manteniéndose en cada una de ellas la expresión artística (pese a su deformación y gradual extinción de algunos). Se hace necesario precisar aquellas líneas más representativas de la región como por ejemplo:

1) Retablos
Los retablos son altares portátiles con figuras multicolores, que descienden de viejas tradiciones artísticas europeas, con hondo significado mágico religioso. También fue conocido como «Cajón de San Marcos o San Antonio», se confeccionó en la época colonial especialmente para los criadores y comerciantes traficantes de ganado, así como para los arrieros los cuales portaban en él imágenes de sus Santos Patrones, tales como San Marcos y San Antonio respectivamente; dada la influencia que ejercieron los arrieros en la época Virreynal. fueron éstos los que introdujeron la usansa de los retablos en los pueblos de Ayacucho, convirtiéndolos en arte las imágenes religiosas. Los retablos más antiguos datan de fines del siglo XV y muestran características de un culto típicamente religioso, pero a partir del siglo XVI se convinieron en emblema de la zona y en uno de los objetos más representativos debido a su técnica minuciosa y laboriosa que los maestros han transmitido de generación en generación.

Los retablos se caracterizan por ser de tipo portátil con dos o tres divisiones (pisos) en su interior, las imágenes que guardan se ven protegidas por un cajón de dos puertas que al cerrarlo cubren totalmente su contenido; las imágenes y motivos que albergan en la actualidad son hechas de una pasta especial preparada con harina de papa, yeso, níspero y cola, las mismas que son hechas manualmente una por una, luego de secadas éstas son pintadas artísticamente, expresando cada una de ellas plasticidad y belleza. Los motivos empleados por los artesanos para sus trabajos son escenas costumbristas, fiestas locales, creencias del pueblo, así como festividades religiosas, con el tiempo fueron incluyendo escenas de la vida cotidiana, como la cosecha, hasta sucesos últimos de trascendencia internacional como el de Uchuraccay, el trabajo comunal y expresiones culturales urbanas. Esta actividad alcanzó su máxima expresión al ser premiado uno de sus mejores cultores el artesano Sr. Joaquín López Antay con el premio nacional de cultura en 1975.
Actualmente ha sufrido cambios y ya se presentan escenas y fiestas populares, los barrios donde se hacen los retablos son: Santa Ana y La Libertad.

2) Tallado en Piedra de Huamanga
La piedra de Huamanga es un alabastro local (sulfato de cal anhidro) más duro que la arcilla y menos duro que el mármol, de color blanco, negro y plomizo, dentro de los cuales se puede apreciar una variedad de matices cuya transparencia se aprovechaba en épocas de la Colonia para pintar las piezas de colores o aplicarlas una capa de cera afín de darles el aspecto de un marfil antiguo, esta escultura de la piedra de Huamanga es un símbolo representativo de la artesanía colonial, Los talladores fabrican pequeños objetos decorativos, como nacimientos en miniatura, representaciones de la vida cotidiana, escenas folklóricas, utilizando técnicas muy elementales, Las principales canteras de este mineral no metálico se encuentran en la provincia de Cangallo, distrito de Chuschi, centro poblado de Chacolla. Esta piedra es muy dócil al cortado y tallado, de allí que los artesanos de la zona la emplean para sus trabajos de escultura y tallado; en algunos casos es usado en templos y casonas como vidrios de ventanas, dado su fineza y transparencia.
El artesano esculpe en la piedra imágenes de santos, estatuillas, nacimientos, adornos de tocador, ceniceros, crucifijos, escenas costumbristas, juego de salón (damas, ajedrez), etc.
Últimamente vienen realizando réplicas del monumento de la Quinua , así como de iglesias y templos de la ciudad, los barrios artesanales de tallado en Piedra de Huamanga son: Santa Ana y Andamarca.

3) Curtiembre
El barrio de La Tenería , que se encuentra en el distrito de San Juan Bautista, es famoso por la existencia de artesanos curtidores.
Finamente, la piel curtida es tratada con singular maestría por los peleteros ayacuchanos hasta recalar en verdaderos lienzos.
Dentro de este quehacer surgen: tapices, alfombras, cubrecamas, estolas, gorras, zapatillas, etc. Celosos procedimientos de encurtido y coloración, tenazmente conservados de generación en generación, se pasean orgullosos por el mundo.

4) Plateria y Filigrana
El antiguo auge económico de Ayacucho y más propiamente dicho de la ciudad de Huamanga, provino de las celebrísimas y ricas minas de plata y oro de Parinacochas y Huancavelica.

El metal se convierte en hilos de plata a través de técnicas rudimentarias con la rica maestría del artesano ayacuchano. Hilos que se convierten en encajes, que moldeados artísticamente dan lugar a hermosos cofres, prendedores, aretes, mariposas, mistureros, cigarreras, alhajas, lapiceros y figuras de animales como los hermosos pavos reales, gallos, cóndores, etc, En algunos objetos los artesanos combinan la técnica de la platería con la filigrana, obteniendo magníficos objetos artesanales. admirados por su elegancia esplendor y belleza.
Durante el Virreinato, la platería alcanzó un importante desarrollo motivado por los grandes trabajos encargados por los templos. Parte del material utilizado provenía de viejas monedas de plata que fueron fundidas para tales propósitos. Actualmente los trabajos se hacen martillando el metal con instrumentos rudimentarios en algunos casos, transformando la plata en finos hilos, los cuales se entrelazan unos a otros confeccionándose de ese modo maravillosos objetos. Las piezas de filigrana se caracterizan por su lado, por su variedad de tamaños y motivos. Los trabajos en filigrana se desarrollaron durante el período colonial y hoy en día existen diversos centros de producción de estos objetos en Latinoamérica.
Inicialmente esta técnica fue utilizada como un detalle decorativo, pero con el tiempo ganó suficiente popularidad como para que se crearan objetos completos. El alambre de plata, a veces no más grueso que una hebra de cabello se labra retorciéndolo, doblándolo y soldándolo formando intrincados diseños. Además de delicados aretes, broches y pendientes, los artesanos también elaboran figuras decorativas más grandes como aves, animales y hombres a caballo, objetos que demandan paciencia y muchas horas de trabajo. En Ayacucho encontramos diversas formas de trabajar la plata, debiendo de mencionar el repujado, burilado, martillado y cincelado, plasmados en pebeteros, tupus, vinajeras, estribos, juego de cubiertos, azucareros, cucharítas, tenedores, cuchillos, etc.

5) Tejidos
Es la actividad artesanal que mayor volumen de producción y económico tiene a nivel departamental, a pesar de los primitivos instrumentos que disponen y el uso aún empírico de tintes naturales como el nogal, la tara, el tancar, la cochinilla, el molle y otros más. Los tejedores ayacuchanos plasman en sus obras un arte pictórico iconográfico incomparable. La materia prima básica es la lana de oveja, también utilizan la lana de auquénidos como la llama y alpaca.
Los barrios que se dedican a la textilería ayacuchana son: Santa Ana, Yuraq Yuraq, Barrios Altos, Puca Cruz, Carmen Alto, San Juan Bautista, Pilacucho, La Libertad y Andamarca.
La textilería es una de las actividades de mayor importancia en nuestra zona, ya que su tradición es paralela a los orígenes de nuestra cultura y se encuentran en diseños precolombinos con escenas típicas y tradicionales de Ayacucho, además es fuente de ocupación de grandes sectores de la población. El artesano en los últimos años ha logrado mejorar su tecnología, principalmente en cuanto se refiere al preparado de la lana, logrando obtener una variedad de colores sobre la base de plantas naturales de la zona, lo que le da una presentación, belleza y expresión artística muy particular a las obras elaboradas.

6) Talabartería
El sistema de transporte que caracterizó la época colonial, el ‘«arrieraje» permitió el desarrollo de la actividad de talabartería durante la colonia en Ayacucho, esta actividad ocupó a gran sector de la población. Los artesanos mestizos dedicados a dicha actividad, elaboraron finas y hermosas monturas y aperos. Con el desplazamiento del arrieraje por los vehículos motorizados la talabartería ha ido variando su producción y en la actualidad viene elaborando correas, carteras, bolsas, maletines, monederos; conservando los aspectos de originalidad y belleza que ha caracterizado dicha actividad. Las técnicas empleadas son las del tallado, repujado y cincelado, empleando como principal insumo la zuela ayacuchana y limeña principalmente.

7)  Cerámica
Sin lugar a dudas la alfarería ayacuchana goza de buen prestigio en gran parte del mundo, debido a la extraordinaria habilidad manual y fecunda imaginación del ceramista ayacuchano, que se vuelca generoso y sin reservas en el logro de sus artísticas cerámicas. Es una de la actividades artesanales que se remonta a nuestros antepasados. Los pobladores del pueblo de Quinua tienen la más alta representatividad en este arte que se remonta al desarrollo de las culturas Warpa y Wari en Ayacucho (100 años a.C a 500 años d.C y 550 años d.C. a 1,200 años d.C., respectivamente). Herencia de esta tradición es Quinua, pueblo de artesanos donde destacan los productos más competitivos.

Durante la Colonia y hasta comienzos de este siglo, los manufactureros ayacuchanos se dedicaron a la producción de piezas de alfarería verde vidriada, ofreciéndolas como adornos. Dentro de los objetos más característicos de la cerámica ayacuchana debemos mencionar la papaya que viene a ser un objeto que por su parte inferior tiene una cavidad en forma de embudo, la cual al vaciar el agua dentro de ella, no permite que gotee el liquido al ser volteado el objeto. Este trabajo artístico en la actualidad ya no se confecciona. Sin embargo, hoy las pequeñas iglesitas figuran entre los objetos más destacados y, a menudo aparecen con sus campanarios torcidos como una particularidad regional en el diseño de estos templos. Tradicionalmente estas iglesias se colocan en los techos de casas recién ocupadas para mantener lejos a los malos espíritus, tal como puede apreciarse en todos los hogares de Quinua. Pero los artesanos ayacuchanos no sólo son expertos en iglesias, también figuran entre sus representaciones más populares los toritos, grupos de músicos y pastores. Últimamente también han incorporado a su producción candelabros, cántaros y platos con diseños tradicionales.
La cerámica de Ayacucho, tiene una base productiva variada, pocos artesanos tienen experiencia en exportación. Se observa que la mayoría no cuenta con un taller suficientemente equipado para producir objetos de cerámica atendiendo a las exigencias del mercado, que son: mayor resistencia, arcillas de terracota sin sales engobes naturales y/o con pigmentos químicos basándose en los colores de las tendencias, ni producción definida con diseños que atiende a una moda.
En el proceso de producción de la cerámica de Quinua, la materia prima, extraída de las canteras de las zonas de Tantarillo, Moya, Suso, Leslijpampa, Parjay, pasa por un proceso simple de chancado rudimentario a mezclar dos arcillas en partes iguales.
El departamento de Ayacucho y el distrito de Quinua, es rico en talentos y tradiciones, segundo centro alfarero más importante de nuestro país desde la época pre - hispánica. El producto tradicional tiene muchas variedades y difieren en algunos artesanos, como: Quispe, Tineo, Jerí y la familia Sánchez cuyos productos han creado estilos propios. El producto tradicional es fuerte en simbologías, mezcla de pre-hispanico e hispano, muchos de los objetos se desprenden como parte de un ritual o fiesta. Los barrios que se dedican a la cerámica son: Quinua Mosoq y Santa Ana.

8)  Hojalatería
Es una actividad artesanal que emplea como insumo principal la hojalata y calamina, de allí su nombre de hojalata. La forma de trabajo y la técnica empleada son el cincelado y el repujado. El artesano a través de estas técnicas logra obtener objetos hábilmente acabados y útiles, ya sea para uso domestico como decorativos. Tales como cocteleras, bateas, lavatorios, mecheros, embudos, arroberas y cuartilleras, marcos de espejos, juguetes, candelabros, faroles, cruces de pasión, máscaras, marcos de cuadros, espejos, arañas, entre otros.

9)  Cornoplastia
La Cornoplastia en Ayacucho es una actividad artesanal nueva, reciente y que son pocos los artesanos que se dedican a ella; consiste en la elaboración de productos artísticos y utilitarios en cuerno o cacho del ganado vacuno moldeado a temple de fuego; combinando los colores naturales del cuerno que existen en blanco, negro, canela, marrón, plomo, etc. Se tallan los diseños en la superficie exterior, por ello se conoce también con el nombre de Tallado en Cuerno. No se tiene ninguna información ni estudio sobre la cornoplastia, lo único que sabemos es que esta actividad tiene origen rural, por que en diferentes lugares de la zona como Wawapuquio hacían peines, cepitas para tomar trago, cometas para tocar el toril en las fiestas locales, wanibar que viene a ser un vaso ceremonial para tomar chicha en fiestas locales de Yarqa Aspiy y otras tradicionales. La principal materia prima es el cuerno de vacuno en general, ya sea de vaca, toro o novillo; con la condición de que no sean demasiado delgados porque se quiebran o los trabajos resultan débiles.

10)  Sombrerería
En materia de sombreros se puede afirmar que hay tanta variedad como comunidades campesinas existentes. Los sombreros están ligados ya sea a los aspectos climáticos y folklóricos, así tenemos que en las zonas rurales, mujeres casadas se diferencian de las solteras por las flores que llevan en el sombrero, convirtiéndose así en el pregón de su estado civil dentro de la colectividad. Los materiales usados en la confección de sombreros son heterogéneos, sobresaliendo la lana de oveja y vicuña. Cuando le falta el acabado al sombrero éste se denomina «campana».

11) Cestería
Es una actividad que la desarrolla el hombre del campo, particularmente el que habita en las cercanías de las riberas de los ríos. ya que en dicha zona, se encuentra el piwayru y carrizo, plantas que sirven para la elaboración de las canastas, cestos, esteras, moisés, objetos que por su naturaleza son utilitarios para el hombre de la ciudad como para el del campo. La habilidad que caracteriza al artesano ayacuchano, permite que lo úti adquiera presentación y belleza.

12) Mate Burilado
Los mates burilados son una de las manifestaciones artesanales más populares del Perú y sus orígenes pueden rastrearse hasta las culturas prehispánicas que utilizaban los mates para comidas y bebidas. Sin embargo la llegada de los españoles introdujo en el arte elementos europeos que fueron reemplazando a los diseños de formas geométricas, incorporándose más tarde en las tallas, escenas narrativas completas de la vida cotidiana de los pobladores.
Los mates provienen de calabazas secas y la creatividad no sólo se aprecia en la variedad de diseños, sino también en la manera en que los artesanos aprovechan las formas de este vegetal; cuando las calabazas muestran alargados cuellos, por ejemplo, los artesanos los convienen en graciosas aves con poco tallado. Á veces el tallado alcanza tal minuciosidad y la narrativa del detalle, que apreciar una pieza en todo su valor puede demandar bastante tiempo y trabajo. Las tapas de algunos mates suelen cortarse en zigzag, permitiendo que éstos pueden ser utilizados para almacenar determinados objetos. El mate burilado es una de las expresiones artísticas más significativas del pueblo huamanguino, ya que el artesano plasma en él escenas costumbristas, vivencias y creencias del hombre ayacuchano a través de la plasticidad, belleza, colorido que caracteriza a cada objeto artesanal.

13) Imaginería
Es la actividad artesanal que engloba una variedad de trabajos desde juguetería hasta la decoración de botellas. Particularmente en esta zona, la imaginería esta referida a los trabajos elaborados para las fiestas locales, tal es el caso del «pasta huahua s ', muñeco cuya cabeza y piso se confeccionan con pasta hecha a base de papa y yeso, el cuerpo se hace de maguey, posteriormente es revestido de pintura y barniz dando un hermoso acabado. Este muñeco es representativo en la época de carnaval y Todos los Santos.

14) Cerería
La cerería está en relación directa con el fervor católico del pueblo ayacuchano, los creyentes acostumbran a encender velas al mismo tiempo que elevan una plegaria a la imagen de su devoción que tienen en su hogar y en los diferentes templos de la localidad. La cerería adquiere su máxima expresión durante la Semana Santa , sirviendo de decoración a las andas de las procesiones acompañados con hermosos ramilletes de flores, hojas y otras representaciones. Los adornistas son los encargados de amarrar las andas o tronos con las velas, cirios y objetos de cera.

15) Tablas de Sarhua
Tradicionalmente, estas tablas contenían dibujados preceptos de corte ético y la narración de algunos mitos, pero con el tiempo fueron adaptando las escenas a trabajos comunales, festividades y vínculos de reciprocidad entre las poblaciones andinas.
Su colorido y la singularidad de sus diseños han hecho que algunos estudiosos califiquen como arte las tablas de Sarhua . Para la creación de las tablas se utiliza la madera de la zona, como el aliso, el molle o el pati y se colorea las escenas con anilina (aunque antiguamente se empleaban tintes vegetales y minerales). Las tablas originales eran largas de más o menos 20 a 30 cms de ancho. Eran colocados en las zafacasas de la comunidad por el compadre del dueño de la casa, como símbolo o señal de cariño y compadrazgo que a la vez era una especie de ayni; la tabla, tenia varias divisiones y en cada una iban pintadas escenas familiares diversas.

16) Tallado en Madera
Las construcciones de carácter religioso que se realizaron durante la época de la Colonia , favorecieron al desarrollo de la actividad de Tallado en Madera lo que se expresó majestuosamente a través de los famosos Retablos de las iglesias, así como en las esculturas de las imágenes religiosas, confesionarios, creencias, etc. En la actualidad esta actividad esta orientada sobre todo al tallado de marcos de cuadros, esculturas, tallado de puertas, muebles, usándose para ello madera de la zona como el nogal, cedro, chachas, paúca, unka. etc.

17) Peletería
Los artesanos ayacuchanos realizan trabajos principalmente con pieles de ovejas. alpacas, conejos y llamas. La mayoría de los artesanos curten ellos mismos sus pieles a fin de tener una mejor garantía de calidad para confeccionar sus objetos elaborados. Generalmente confeccionan cubrecamas, pisos con motivos costumbristas hábilmente logrados a través de la combinación de pieles de diversos animales, también se confeccionan zapatillas, muñecos, carteras, estolas, gorras y chalecos.
Como sucede en la mayoría de los casos, los artesanos preparan las pieles curtiéndolas con sal y alumbre, dejándolas listas para el trazado, cortado y cosido y así garantizar una mejor calidad en los trabajos solicitados.

18) Instrumentos Musicales
En las diferentes actividades hogareñas, públicas o folklóricas que caracterizan al pueblo ayacuchano. se hace presente su música, la misma que se expresa a través del charango, guitarra, mandolina. Instrumentos musicales son confeccionados por artesanos de la zona y particularmente debemos de mencionar las guitarras, las cuales por el material y técnicas empleadas son muy solicitadas por los músicos, no sólo de la zona, sino del país. Dentro de los instrumentos autóctonos tenemos la «tinya.», especie de tamborcillo el cual se hace con piel de gato o corderillo; «el waqrapu cro» es como especie de corneta confeccionado con cuernos de toro.
El ar tesano se preocupa no sólo del sonido del instrumento, sino que también da un acabado bello al objeto.